Bastan solamente 7 segundos para que una persona se forme una primera impresión de ti o de tu negocio y tan solo 30 segundos para poder comunicar un mensaje y quizá modificar esa primera impresión. Nada más valioso en los negocios (y en la vida) como la capacidad de proyectar una buena primera impresión.

Cuando comenzaba la pandemia había buscado infructuosamente conseguir un cubrebocas pero en esos momentos resultaba imposible adquirirlos los pocos que había en el mercado volaron los primeros días del confinamiento, trate de hacer los míos, pero eso de la costura nunca se me ha dado y no me quedaron nada bien así que desistí de esa idea, pero una tarde escuche a lo lejos por un megáfono que alguien venía ofreciendo cubrebocas a domicilio.

¡Justo lo que andaba buscando y a la puerta de mi casa!, que suerte pensé, así que me asome por la ventana para llamar al vendedor y ¡oh sorpresa!, resulta que veo que de un auto sucio, viejo y con los vidrios polarizados era el lugar en donde se ofertaban los cubrebocas, en ese momento no supe si me iban a vender un buen producto o si me iban a secuestrar, a raíz de esta primera impresión me empezaron a surgir muchas dudas acerca de si el producto estaría limpio y esterilizado finalmente lo iba a usar para cuidar mi salud, así que finalmente ganaron mis dudas y a pesar de necesitar con urgencia este producto opte por esperar a conseguirlo en otro lugar que me garantizara mejor higiene.

Nuestro cerebro está programado para llegar a una conclusión rápida, con muy poca información.

La primera impresión es una atribución rápida e inconsciente de pequeños elementos a esto le llamamos percepción, es por esto que la imagen visual cuenta mucho a la hora de comercializar un producto o servicio, una buena imagen crea confianza y seguridad de compra, nos cuenta en pocos segundos toda una historia acerca del negocio o producto, por eso es tan importante invertir en la imagen e identidad de tu negocio para ganar ese primer filtro cuando alguien muestra interés por nuestro producto una vez que hemos podido atraer su atención lo que sigue es generar confianza para que el cliente intente ese primer contacto (una llamada, una visita por tu web, que entre a tu negocio).

La venta casa por casa o a través de megáfonos se ha disparado por la pandemia,  pero aunque vendas tu producto de esta manera debes cuidar mucho tanto tu presentación personal como la de tu producto.

Hay un panadero que anda con su camioneta vendiendo igual con la gran diferencia que su camioneta está perfectamente rotulada y limpia, su producto envuelto y el chico que vende llega con su cubrebocas y guantes, el resultado es que muchos vecinos salen a comprar su producto con la confianza de que están consumiendo algo limpio y rico.

La imagen nos ayuda a mostrar qué y cómo somos. Nos movemos en el mundo y nos relacionamos a través de claves sociales. Son parte de nuestra naturaleza, instinto y comportamiento. Y así como percibimos a otros, también nos perciben a nosotros.

Hoy más que nunca cuida mucho la imagen de tu negocio en donde no solo un buen diseño es fundamental sino la limpieza y cuidados de higiene debido a la pandemia se vuelven imprescindibles a la hora de vender tu producto o servicio, recuerda solo 7 segundos para generar confianza y credibilidad.

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